Emily SalazarDaniela Chavez2026-07-212026-07-212025-12-05https://repositorio.uees.edu.ec/handle/123456789/5290Por otro lado, la teoría cognitiva de Beck sostiene que los esquemas disfuncionales formados por creencias negativas sobre el yo, el mundo y el futuro conducen a interpretaciones sesgadas y pensamientos automáticos depresivos, generando un ciclo de desánimo y desmotivación. Esta perspectiva se ha consolidado como un modelo empíricamente validado en múltiples estudios recientes (Smith & Hewitt, 2024). De la misma manera, los modelos biológicos actuales describen la depresión como el resultado de alteraciones en los sistemas de neurotransmisión y en la conectividad cerebral, que interactúan con factores psicológicos y sociales, confirmando la naturaleza multifactorial del trastorno (Arana et al., 2024).En este contexto, son varias las teorías psicológicas y neurobiológicas que han intentado explicar los mecanismos que originan y mantienen la depresión. Desde el enfoque psicodinámico, se plantea que la depresión surge como una respuesta a pérdidas reales o simbólicas, acompañadas de sentimientos de culpa y autocrítica (Bizzozero et al., 2024). Es así que modelos contemporáneos destacan la influencia de experiencias tempranas adversas y de procesos inconscientes que alteran la regulación emocional y la autoimagen del individuo (Cui et al., 2024). En esta línea, el enfoque neuropsicodinámico integra hallazgos de la neurociencia, proponiendo que la hiperactividad del default mode network y la disfunción en los sistemas de regulación del yo explican el exceso de autorreferencia negativa y rumiación típica del trastorno depresivo (Gutkin et al., 2021).esAnimoDepresionHiperactividadApetitoEfectividad de la Terapia de Aceptación y Compromiso Frente a la Terapia Cognitiva de Beck en la Reducción de Síntomas Depresivos en Adultos: Una Revisión SistemáticaThesis